Seguramente los ha encontrado sentados a la mesa de su casa, en restaurantes.. en el teatro, en la calle, en el mercado.. en las iglesias.
Y hasta nos da la impresión de cada día son más y que forman parte de un ejército aguerrido que está empeñado en hacernos la vida imposible. Se trata de los maleducados.. de los que parece haber una súbita superproducción en el mundo.
Los hemos visto escupir en la calle, arrebatarle el asiento a una mujer en el autobús, permanecer sentados en la iglesia, aunque una anciana esté de pie.. hablar con la boca abierta. Pero de todas las maneras que tiene de expresarse la mala educación, sin duda, la peor es cuando la hallamos sentada a nuestra mesa.
Aunque algunos creen que ser bien educado o ¿comer bien¿ exige tomar un curso especial u observar una etiqueta estricta, nada más alejado de la realidad.
Los buenos modales obedecen a las más simples reglas de educación y buen gusto, y deben estar presentes tanto en público como en privado. Como es bueno que todos refresquemos la memoria en esta área, aquí algunos consejos sobre el tema..
En el restaurante: Si va acompañada de un hombre, deje que él entre primero que usted al restaurante.
Retocarse: Es de muy mal gusto ponerse polvos, pintarse los labios o peinarse en la mesa. Si necesita algún retoque, vaya al salón de señoras.
Los vinos: Si no conoce de bebidas, es preferible que tome algún jugo como aperitivo.
Al ordenar: Aunque los tiempos han cambiado y generalmente el camarero le pregunta a cada comensal qué desea comer, si va acompañada de él, solamente, deje que él ordene la comida.
No se debe tirar ningún tipo de objeto, tanto dentro como fuera del autobús. No se puede comer dentro del autobús. Nada de abrir el bocadillo o la fiambrera que nos ha dado mamá. No puedes tomar bebidas alcohólicas ni otras bebidas no aptas para su edad.
No puedes llevar cosas peligrosas en la mano o sueltas, como cuchillas, palos de hockey o cualquier otro elemento con el que se pueda hacer daño o causar un accidente. Cuidado con la mochila o cartera al subir y bajar del autobús.
Cuando subas al autobús debe colocar su cartera o su carpeta sobre sus rodillas para no molestar a nadie.
No debes dejar nada en el pasillo, con el consiguiente peligro para el resto de personas que se pueden tropezar y caer.
Aunque debes seguir las indicaciones del conductor, los niños más pequeños se suelen sentar en la parte delantera y los más mayores en la parte trasera. Es decir, se colocan de menor a mayor edad (empezando por los asientos delanteros, los más cercanos al conductor).
Debes permanecer sentado hasta que el autobús se detenga por completo. Una vez parado, ya puede levantarse para salir de forma ordenada.
Al subir o bajar del autobús hay que dar preferencia a los más pequeños y a los más necesitados o seguir el orden establecido por el monitor.
En ningún caso se puede escupir dentro del autobús y hay que procurar entrar con el calzado lo más limpio posible.
No se deben estropear deliberadamente los asientos y demás equipamientos del autobús.