Regalar huevos, tener el símbolo del huevo y del conejo como algo importante el Domingo de Pascua es una tradición que lleva muchos siglos con nosotros.
Comenzó en Estados Unidos cuando en la Cuaresma las personas no podían comer muchas cosas, entre ellas, tampoco podían comer huevos. Pero las gallinas sí seguían poniendo huevos. Así que para no desperdiciarlos, las personas los bañaban en una capa de cera –y de aquí la tradición de pintarlos y adornarlos- y cuando llegaba el Domingo de Pascua y todos iban a la Iglesia, llevaban sus huevos y los regalaban.
Clave
La tradición de los huevos, muy arraigada en Estados Unidos, así como en el centro de Europa e Inglaterra, empezó por los cristianos católicos.