Los libros, las revistas, los equipos de televisión y música deben estar ubicados en una forma estratégica de modo que no estorben el paso.
No compres todo lo que se te atraviese, ni abarrotes la habitación.
Elige colores cálidos para las paredes: rojo, amarillo, oro, azul navy, marrón cobrizo, o una combinación de estos. Usalos con moderación. Si la sala tiene mucha luz se presta para una mezcla de colores, pero de lo contrario no abuses pues corres el riesgo de crear una atmósfera oscura o lúgubre.
Usa la luz correcta. Una luz cálida fluorescente exalta la tibieza de la madera y de los tonos tierra. También da un aspecto vibrante a los blancos y colores brillantes.
La combinación de texturas, que se puede hacer colocando cojines de una tela gruesa sobre un sofá de material distinto, es una excelente alternativa para lograr calidez.
Es mejor no situar los cojines de una forma muy ordenada. Un poco de caos es bueno.
No busques que todos los accesorios combinen entre sí. Por ejemplo, coloca muchos candelabros con diferentes texturas, acabados y tamaños, pero del mismo tono: amarillo, crema, rojo, verde, vino tinto, etcétera.
Usa plantas, juegos de flores de varios colores, un sofá cama, estantes con libros, lámparas, un sillón y pequeñas mesas para el teléfono o para colocar fotos u otros elementos decorativos.
Un buen toque final es una alfombra mullida, para echarte encima con tu cojín favorito.
En tal sentido, los nuevos resultados favorecen a las mujeres, que tradicionalmente se han llevado la peor parte de los estudios.
Las conclusiones de la nueva investigación hecha en Australia coinciden con estudios recientes hechos en EE.UU., en los que se señala que el matrimonio beneficia a ambos sexos.
Los psicólogos debaten ahora si la hipótesis que se manejaba en los 70 era incorrecta, o si las mujeres en los últimos 30 años están cada vez más contentas dentro del matrimonio.
"En los años 70 habían más motivos para que las mujeres sufrieran más de tensión".
"Era una sociedad donde la moral estaba cambiando y donde había una gran oportunidad para las relaciones extra maritales. El papel tradicional de la mujer de construir y cuidar su nido se veía amenazado".
"Hoy en día, la situación ha cambiado y las mujeres tienen casi las mismas oportunidades que los hombres".