Mientras algunos países sufren de un invierno muy intenso, otros viven un verano arrasador. Por ello, en el inicio del año, la pauta de la moda es usar los colores de la temporada climática, y debemos tener en cuenta la tendencia correcta al vestir. El blanco es el color más predominante para el verano y el negro viene a ser su contraparte por excelencia.
Día “Copos de Nieve”
El blanco en el 2010 tiene como musa la controversial Reina de la Nieve o del Invierno. A la vez, los países de las mujeres que encajan con este perfil son los que dictan la estructura estética, como referencia, la cultura y costumbres de la región.
El ballet ruso vuelve aparecer de una manera sutil, no como la tendencia más fuerte, pero sí como un estilo de vida que justifica el uso de las faldas con crinolina, englobadas, como los “tu-tu” de bailarina; las faldas cortas se llevan con mayas negras o blancas, con los calzados flip flop, muy similares en la indumentaria de la danza clásica. Las blusas largas, también como pieza unida al pantalón o “jumpsuit”. Los pantalones de algodón y lana parecidos a los del “traje ruso”, estilo harem. Para unificar esta tendencia su contraparte.
Noche.“Poesía y romance en la oscuridad”
El amor toma un rumbo juvenil en las famosas “novelas románticas”. Los vampiros o personajes góticos son electrizantes con sus aires de sensualidad, debajo de un aire mítico lleno de frialdad.
Su ropa es atemporal, celebra el renacer de la “Nueva Europa”, que se caracteriza por ser antigua y noble. Regresa a el “lugar donde descansan las raíces de la tradición y la elegancia” de las civilizaciones más complejas y refinadas, al mismo tiempo heterogéneas y dotadas de una fuerte identidad. Piezas con fibras naturales, como lana, terciopelo, cuero y vinil, son adornados con pedrería, brocados y joyería ornamental.