Los tacones altos. Los tacones de más de seis centímetros son considerados como los más femeninos. Sin embargo, el pie no se puede flexionar convenientemente y dificulta la circulación sanguínea.
Como consecuencia, puede aparecer celulitis. También la columna se resiente con este tipo de tacones. Por todo ello no es conveniente llevarlos durante todo el día.
Los tacones medios. Pueden ser de carrete (más anchos en los extremos y estrechos en el centro), geométricos, en forma de cono, deportivos, o de aguja. Son menos perjudiciales que los tacones altos, pero si se llevan durante todo el día tienen las mismas consecuencias, aunque en menor grado.
Las botas ajustadas a la pierna. Son el calzado de moda por excelencia durante el invierno. Si tienen el tacón bajo, la punta redondeada y no presionan la pierna, resultan muy confortables.
Explicó que si las mujeres utilizan este tipo de calzado deben estar conscientes de que si están todo el día en una oficina caminando con unos zapatos de este tipo o de tacón alto le va a traer serios problemas de salud, por lo que el enemigo sería ella misma, no el diseñador y mucho menos la moda. El hecho no es dejar de usarlos sino saber cómo y cuándo utilizarlos, agregó Prado.
La próxima vez que piense en distinguir un evento o quizás despedir de una manera original a un ser querido, las limusinas podrían ser una buena opción, dándole un toque diferente a lo que se quiera realizar.
En Estados Unidos las grandes ocasiones vienen envueltas en anuncios de limusinas. Para la segunda asunción de George W. Bush, Cadillac estrenó su nueva limusina DTS 2006, con escritorios ocultos, el sello presidencial bordado, detalles en madera con cuero azul y seis asientos inteligentes que se ajustan a la posición del ocupante.
En Rusia, Josef Stalin viajaba en una limusina modelo ZIS-115 completamente blindada, cristales incluidos, que pesaba 7,500 kilos y necesitaba un motor con dos carburadores para echarla a andar. Pero el peso para Stalin era lo de menos, así es que mandó a hacer una idéntica pero todo terreno para las ocasiones en que salía de caza.
Hay menos de cien limusinas en Sudamérica y ninguna es igual a la otra.
Sólo en el aeropuerto de Atlanta, en Estados Unidos, 200 compañías de limusinas se disputan el mercado. En 1955, ya existían 1.850 limusinas en Estados Unidos.
Empezaron en la década del 30 y costaban 82 mil dólares, pero el mercado estaba reservado a los transportes desde el aeropuerto. Hoy incluso existen guías exclusivas para hacerse millonario alquilando estos coches.