Una de las técnicas empleadas por los terapeutas de parejas consiste en juntar a la pareja y dejar que uno hable, con la condición de que el otro no le interrumpa y sin intentar dar soluciones al problema. Cuando ha terminado, el otro tiene que explicar lo que ha oído.
De esta forma, el otro puede corregir cualquier malentendido.
Pero esta técnica tiene dos mandamientos: que ambos estén dispuestos a trabajar para poder entenderse y que el que escucha no prepare su contraataque sino que intente comprender la posición del otro.
A veces los integrantes de la pareja pueden estar cometiendo errores en la relación sin percatarse. Estas fallas traerán la ruptura. Presta atención a estos consejos para evitar conflictos:
No trates de imponer a tu pareja tus hábitos. Forzar a la pareja a que comparta tus aficiones puede provocar demasiada presión y podrá abrir una grieta en la relación.
No intente cambiar la personalidad de la pareja. Después de un tiempo es común que tratemos de moldear al otro. Esta actitud posesiva es negativa, la pareja se sentirá juzgada y agobiada.
Complacer continuamente a la pareja. El hecho de aceptar todos los planes que te propone tu pareja a pesar de que ni siquiera te apetecen ni te gustan es el mayor de los errores.