El logro de una maternidad saludable para todas las mujeres del mundo es un desafío que requiere de cambios significativos, no sólo en provisión de servicios, sino un esfuerzo conjunto de todos.
La muerte de una mujer alrededor de su embarazo, parto o postparto (puerperio) está rodeada por todo un contexto cultural y socioeconómico, que influye en el comportamiento reproductivo de ella y los que se encuentran en su entorno.
La maternidad saludable será posible cuando se adopte como parte integral del desarrollo humano una política que garantiza las condiciones necesarias, se efectúen erogaciones prespuestales necesarias y se reconozca lo siguiente:
La maternidad saludable como un derecho humano.
La maternidad saludable como inversión social y económica que contribuye al desarrollo individual, familiar, comunitario y al progreso de las naciones.
El logro de estos principios para miles de millones de mujeres en el mundo podrá reducir las posibilidades de muerte durante el embarazo y el parto, o que tengan enfermedades y discapacidades asociadas al proceso reproductivo.
LA SALUD DEL BINOMIO MADRE-HILJO
Hay una serie de acciones que favorecerían una maternidad saludable:
Una educación temprana para los niños y niñas, el hombre y la mujer favorece el conocimiento de su cuerpo y su sexualidad como componentes del desarrollo humano y autoestima. Además, les apunta hacia hábitos saludables y el auto cuidado de la salud.
Las posibilidades para que mujeres y hombres puedan hacer decisiones libres e informadas sobre los hijos que desean y el espaciamiento entre ellos es crìtico para evitar consecuencias relacionadas con los embarazos no deseados. En especial, la participación de la mujer en las decisiones que afectan su cuerpo, su salud, su familia y su futuro es clave.
Reconocer que hay grupos de mujeres con mayores riesgos para tener problemas alrededor de un embarazo, adolescentes, mujeres de edad avanzada o muy jóvenes, mujeres con muchos hijos, mujeres en situación de pobreza, con dificultades para accesar a los servicios o información adecuada; y otorgarles a ellas una atención especial, buscando estrategias para lograr una maternidad segura.
Estar consciente que cualquier embarazo puede complicarse, por ende, todos debemos conocer los signos de peligro que se presentan durante el embarazo, el parto y después del parto. Además, debemos saber actuar para obtener atención de calidad oportuna y apropiada si estos ocurren.
Como familias, comunidades, sistemas de salud, educación y laboral, debemos brindar un apoyo a las mujeres durante su embarazo.
Reconocer la importancia de brindar a todo ser humano una atención humanizada, un trato digno y respetuoso, propiciando un ambiente favorable al desarrollo, en el caso de las embarazadas, tanto a la mujer como la de sus hijos.