Si ambos miembros de la pareja son personas razonables, deben buscar un asesoramiento y considerar obtener un arbitraje de conciliación antes que entrar en un pleito para definir sus acuerdos financieros y de divorcio. Esto será lo mejor para ambos.
Si su pareja desea ocasionarle problemas financieros, usted no tiene otra elección que conseguir una buena defensa y actuar rápidamente. Es importante que esa defensa sea de confianza, pues muchos abogados están más pendientes de facturar sus horas de trabajo que de ayudar eficazmente.
Cierre todas las cuentas en común y ponga su parte en cuentas que estén a su nombre. Busque un asesoramiento jurídico para hacer esto, y para asegurarse de que no cometerá errores.
Si sus cheques de pago se depositan automáticamente en una cuenta conjunta, cambie eso de inmediato y tramite una nueva transferencia a la nueva cuenta que usted controla.
Alerte a su compañía de tarjetas de crédito sobre la nueva situación, y prohíbales que le carguen cualquier cuenta futura por parte de su esposo.
Si usted no posee una tarjeta de crédito a su nombre, abra una.
Reúnase con su ex para reorganizar todos los documentos y expedientes de propiedad que hayan tenido juntos. Si él o ella son los tenedores de los títulos, asegúrese de conseguir copias de todos esos documentos.
Trabaje con su abogado para desarrollar lo que usted crea es un reparto imparcial. Tenga a mano una buena solución y logrará que las cosas se desarrollen con mayor velocidad.
Asegúrese de entender cómo funcionan sus planes de retiro y los de su pareja. ¿Usted no ha trabajado fuera de su hogar? Asegúrese de que el acuerdo explique su parte de beneficios en el retiro de su pareja, y cómo usted la recibirá.
Advierta a cualquier banco, corredor o fondo mutuo que posea los activos de ambas partes de la pareja, que se necesitan ambas firmas para cualquier operación, de modo que usted pueda congelar sus activos hasta el establecimiento de un cierto acuerdo mutuo.
Si usted posee un negocio con su pareja, probablemente habrá dificultades al tazar el valor real del negocio. Asegúrese de que éste sea justo.
Cerciórese de comprender bien al documentar quién es el responsable de cada deuda. Protéjase sacando su nombre de cualquier tarjeta de préstamo o de crédito que su pareja pueda utilizar.
Si usted tiene hijos, aclare con documentación oficial quién pagará los costos de su mantenimiento, cuidado, y educación.
Trate de reducir al mínimo las implicaciones de los hijos en cualquier tipo de situación hostil.
Si durante el proceso del divorcio usted siente en cualquier momento la necesidad de cambiar algún punto, hágalo de una vez: después podrá ser muy tarde.
Si hay niños implicados, piense en ellos antes de tomar cualquier decisión, y tenga en cuenta que los acuerdos mutuos reducirán al mínimo el impacto del divorcio en ellos.
Haga todo lo que pueda para resolver los problemas y los asuntos financieros de forma justa y lo más rápidamente posible, lo que le aportará más tranquilidad para afrontar este delicado trance en su vida.