“Hummm, no lo sé. Sería bueno morir riendo”.
¿Entre todos los lugares del mundo, hay alguno en particular que le impresiona por encima de otro?
“La Plaza Roja de Moscú. Fue increíble estar ahí, en la noche y ver el lugar donde hubo tanta historia, darme cuenta por un mapa, que solo está ubicada a tres horas de Alemania. Cuando yo era chico, para mí, Rusia quedaba mucho más cerca de China o Mongolia, por lo separada que estaba del mundo. Con el tema de la Guerra Fría, siempre fue un lugar misterioso para mí”.