Consejos
- Aceptar a la pareja como es y respetarse a sí mismo para que puedas respetar a otros. Jamás dejen de reconquistarse. No hagas lo que no te gusta que te hagan. Sé tolerante. Aprende a aceptar los errores, intenta ser mejor cada día. Saber decir las cosas y compartir a solas con la pareja son la clave.
Con las múltiples tareas del trabajo, los niños, el estrés, los estudios, la familia, la casa... con lo que tienen que lidiar a diario las parejas, la libido puede darse de baja, y entonces la satisfacción de la vida en pareja peligra plenamente.
Existen algunos casos en los que aquellos matrimonios o parejas que llevan mucho tiempo, o por entrar a ciertas etapas de la vida, dejan el sexo a un lado.

La sexóloga Yunilca Brett contó que el rechazo a tener relaciones sexuales dentro del matrimonio se debe a muchos factores, los cuales pueden ser psicológicos o biológicos.
La experta destacó que las personas no saben dividir los problemas del trabajo de los de la casa; lo que provoca en la relación discusiones fuertes por la mínima situación.

Uno de los problemas es casarse por un ideal o interés y no haber logrado conseguir sus metas. Esto con el tiempo provoca roces y discusiones si no existe una comunicación abierta en pareja.
La infidelidad, el desapego, el egoísmo, problemas de hormonas, una baja de testosterona, la rutina, el consumir antidepresivos, padecer de cualquier tipo de diabetes, entre otros problemas, hacen más profundo el daño a la relación y hacen que esa persona pierda el apetito sexual de la pareja.

Algunos matrimonios —a través del tiempo— van tomando otras expectativas de vida porque dejan de frecuentar el amor, de sostener esos detalles, los cuales son importantes en la vida en pareja. “Una vez que el hombre conquista a la mujer piensa que todo está hecho, pero no es así, eso tiene que ser permanente”, explicó la sexóloga.
Lo malo es que algunos matrimonios consideran que solo sus prioridades cuentan, y se olvidan de los deseos, los sueños y la colaboración en el hogar, que también son importantes para la vida en familia.
Para Magali Dunn, psicóloga en el hospital Santa Fe, este es un tema muy complejo, en el que pueden influir la falta o el tipo de comunicación que tengan las personas a la hora de ese momento tan importante.
Muchas veces la disconformidad, la apatía y la rutina afectan la comunicación entre ambos, y aunque parezca mentira, pueden influir, y hasta se observa a la persona como si fuera un extraño dentro de su propio hogar.
Cuando se da una falla en la relación, podría ser por infidelidad, ya sea con vecinos, compañeros de trabajo o amigos muy íntimos dentro del núcleo familiar, porque esta persona le escucha, la atiende y así de manera natural, el cuerpo reacciona.
La psicóloga aseguró que un matrimonio puede vivir bajo el mismo techo y estar totalmente distanciado, ya que para ciertas personas es difícil aceptar que su pareja haya pasado por episodios traumáticos, como violación, embarazo, un aborto, un desengaño amoroso, baja autoestima, ansiedad, depresión, estrés, y otros. “Cuando se está inmerso en un problema, la pareja sufre de desesperación, agonía y hasta asfixia, por lo que se requiere de mucha paciencia y control por parte de la pareja, y generalmente necesitan asistir a terapias porque les cuesta manejarlos solos.