En principio, éstas son unas guías generales para comer más sano, ya sea en casa o afuera.
Es necesario que ingieras una buena cantidad de vegetales, frutas y granos. Elige porciones pequeñas de carne magra, pescado y aves.
Los alimentos frescos y no elaborados son mejores. Elimina la sal, el azúcar, las grasas saturadas y el alcohol. Bebe mucha agua e incluye en ejercicio diario como una parte importante de tu estilo de vida.
Siempre es posible comer saludable. En cualquier lugar. Y lo mejor de todo es que con un poco de anticipación y planificación, puedes disfrutar de las más deliciosas comidas con pocas calorías.
Éstos son los tips que debes recordar a la hora de ordenar la comida en tu restaurante favorito:
Si conoces el menú del restaurante al que te diriges, planea lo que vas a pedir con anticipación. Esto te evitará tomar decisiones a último momento, lo que podría resultar en una elección hipercalórica.
Bebe al menos un vaso lleno de agua fría antes de empezar a comer. Esto ayudará al proceso digestivo y, dado que te sentirás saciada más rápido, comerás menos.
No tengas miedo en personalizar el tamaño de las porciones. La mayoría de los restaurantes se ajustarán a tus peticiones.
Ordena primero. De esta forma, te sentirás menos influenciada por las decisiones de tus compañeros.
Si no estás segura de cómo está preparado un platillo, no temas en preguntar. Y si el alimento está cocinado en aceite o manteca, siempre podrás preguntar por la opción "libre de grasa".
Si todo en el menú es alto en grasas y calorías, pregunta si el chef puede prepararte un plato de frutas frescas y vegetales.
Muchos restaurantes ofrecen un menú vegetariano. Si no lo ves en la carta, pregunta por él.
A la hora de elegir sopa, recuerda que las que son a base de crema tienen muchas más calorías que las hechas a base de caldo. Si te decides por una cena completa, comparte la entrada y el postre con tu compañero, y si decides ordenar pasta, acompáñalas con salsa de tomate que tiene muchas menos calorías que las hechas a base de crema.