Toda pérdida, ya sea material, de seres queridos o hasta el dejar de llenar expectativas deja un sinsabor, tristeza y puede afectar la salud integral de las personas.
Según la manera en que los individuos manejan las pérdidas les resulta más fácil aceptarlas y reiniciar la reconstrucción de su mundo sin esas personas queridas y objetos o sueños.
Ya se trate de pérdida del empleo, de divorcios, muerte de seres queridos, amigos o una mascota, pérdida de bienes materiales como del hogar, producto de catástrofes, sepa que hay lugares donde puede recibir ayuda, sobre todo en esta época. Entre ellos está la Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz, en el edificio Atalaya.
Cada persona vive su pérdida y elabora el duelo a su manera, pero, es importante estar vigilantes, porque cuando la depresión se adueña del individuo le resta interés por las cosas que antes le llamaban la atención y hasta puediera perder el deseo de seguir viviendo. Hay que observar cambios drásticos en la conducta.