Los Reyes de Suecia y su primogénita, la Princesa Victoria, presidieron el pasado martes en el Koncerthuset de Estocolmo la ceremonia de entrega del premio Polar, considerado extraoficialmente el Nobel de la música, así como la cena de gala celebrada a continuación en el Grand Hotel.
El Monarca Carlos Gustavo fue el encargado, de acuerdo con la tradición, de entregar el diploma y un cheque por una considerable suma de dinero a los dos premiados, la soprano estadounidense Renée Fleming y el grupo de rock británico Pink Floyd. La banda inglesa, envuelta desde hace años en disputas internas, estuvo representada únicamente por dos de sus componentes, el bajista y cantante Roger Waters y el batería Nick Mason.
La Familia Real sueca compartió protagonismo con los galardonados, en una gala a la que también acudieron el primer ministro sueco, Frederik Reinfeldt; actores, artistas y otras personalidades.