Pero la sorpresa, más que el debut como mamá de la actriz, se dio con el nombre del prometido, un prominente empresario cuyo nombre no es común en el medio de la farándula, pero sí en los círculos de los negocios.
De esta manera, la actriz, que también ha incursionado con gran éxito en la producción cinematográfica y televisiva de Estados Unidos, parece alcanzar ahora la estabilidad personal tras sus sonados romances con los actores Edward Norton y Josh Lucas.
El año pasado, Salma Hayek declaró que como no quería vivir el eterno dilema de las actrices que llegan a los 40, porque los productores no saben qué tipo de papeles darles, ella optaría por regalarse ese tiempo para su vida personal.
Incluso, la mexicana llegó a comentar que estaría dispuesta a adoptar un hijo, tal como lo han hecho otras actrices de Hollywood.
Francois-Henry es director de un importante conglomerado, el tercero a nivel mundial, que agrupa a Gucci, Yves Saint Laurent, la tienda departamental francesa Printemps, el catálogo gigante de La Redoute y la cadena de librerías y discotecas FNAC. Además, por si fuera poco, la familia del futuro esposo de la mexicana es dueña de las casas de subastas Christie´s, de la revista semanal francesa Le Point, un equipo de futbol soccer, un teatro en París y varios periódicos.