Educar a la comunidad para que cada individuo tome conciencia de que debe ser promotor de salud es una tarea que toma tiempo. Pero se puede logar si los medios de comunicación y el equipo de salud siguen uniendo esfuerzos.
La familia y la escuela también pueden trabajar juntas: enseñando a los niños reglas de higiene (lavarse las manos luego de ir al baño y antes de ingerir alimentos, usar calzado), hacer ejercicios y preferir alimentos que nutren a ingerir la denominada comida chatarra.