Para Miriam Vallarino de Córdoba tomar el pincel y entregarse a descargar esos sentimientos y creatividad que lleva dentro de sí es cuestión de segundos.
Durante horas y horas, con la que llama su "paleta caliente", por los colores vívidos que usa en sus pinturas, van sucediéndose los trazos, seguros. Van dando forma a rostros y cuerpos humanos que invitan a reflexionar sobre la belleza del arte, acerca de cómo con los ojos se puede decir a veces más que con los labios, de que el cuerpo humano es musa inspiradora: habla, grita, con las poses, giros, distancias entre interlocutores...
Desde hoy a las 7:00 p.m., en Arlene Lachman, podrán ver 33 obras de esta panameña que vivió, pintó y exhibió su arte en Argentina y El Salvador. Que vuelve a Panamá, y, con "Silencio Expresivo", busca graduarse en Ganexa de Licenciada en Artes Plásticas.