Anne Hathaway, en verdad que fue la reina del Premio de la Academia de Cine. La actriz no solo llegó de la mano del diseñador Valentino, con un hermoso traje rojo, en la alfombra también se paseó con una de las joyas más caras de la noche: el collar Lucida Star de diamantes valorado en 10 millones de dólares, así como con anillo y pendientes de diamantes.
La maestra de ceremonia lució varios modelitos de Tiffany&Co, pero el primero fue el más destacado por el precio y porque parecía hecho especialmente para ese cuello largo, que le da un toque de “glamour” y la convierte en miembro de la realeza “hollywoodense”.