La empatía fue total... y cuán difícil se le hizo a "Maná" salir del escenario, luego del excelente concierto "Revolución de Amor", ofrecido la noche de este viernes en el "Panama Canal Village" de Amador. Y es que no sólo el público quería seguir deleitándose con las canciones de "Maná", sino que parecía que el grupo tampoco quería irse... Fueron tres las ocasiones en que volvieron a salir.
El esperado concierto, que estuvo lleno a cabalidad, arrancó con el grupo nacional de "Juan Barrios", pero la verdadera fiesta se prendió cuando a eso de las nueve y treinta de la noche empezó a cantar "Maná". Situaciones comunes como el tranque, los empujones, gente que tapa la vista, fueron olvidados cuando este encantador grupo mexicano interpretó su pegadísima canción "Oye mi amor".
Luciendo su hermosa cabellera castaña, Fernando Olvera, líder y vocalista de la agrupación agradeció a los panameños por acogerlos tan cálidamente en el país. "Estamos muy contentos por estar en la tierra de Rubencito Blades", dijo el guapísimo y carismático cantante, quien durante todo el concierto se refirió a "chavas" y "chavos".
Lo más rico de todo es que casi podemos asegurar que el público se fue a sus casas completamente complacidos, ya que hubo dedicaciones para todo el mundo. Fue así como cantó para quienes están en contra de la destrucción del planeta, la canción "Cuando los ángeles lloran"; "Fe" para quienes están en contra de la violencia; "Se me olvidó otra vez" para los borrachos; "Eres mi religión" para los enamorados; y "Mariposa traicionera" para quienes padecen un desengaño amoroso.
Pero igualmente fue complacida "la gente a quien le importa un "carajo" la sociedad", tal y como lo dijo el baterista de "Maná", intérprete de la rebelde canción, "Me vale". "Hagan lo que quieran Panamá", dijo el baterista, conocido también como "el animal de la batería", quien bailó en el concierto de principio a fin, y quien definitivamente se robó el "show" por contagiosa alegría y dinamismo.
Silbidos, gritos, coros, aplausos, todo tipo de manifestaciones fueron válidas para hacerles saber al grupo la excelente calidad del espectáculo, que tuvo muy buena iluminación y sonido, sin contar con la maravillosa entrega de "Maná".
Después de más de dos horas de concierto, interpretando poco menos de una veintena de éxitos, y entregando todo de sí, "Maná" se despidió del público panameño con el tema, "En el muelle de San Blas", al tiempo que lanzó flores a los presentes, quienes de seguros se fueron complacidos por tan grandiosa velada.