Después de tres versiones de "El señor de los anillos" y con el antecedente de haberse contagiado la atención de Brad Pitt en "Troya" o de Johnny Depp en "Pirates of the Caribbean", Orlando Bloom demuestra superpoderes propios como estrella de cine, estrenando dos superproducciones en el mismo año. Primero, con el mismo director Ridley Scott de "Gladiador", había vuelto a las guerras épicas, con la película "Kingodm of Heaven". Y mientras prepara la filmación de otras dos versiones de "Piratas del Caribe" Bloom estrena otra película, con el título "Elizabethtown".
Hollywood lo bautizó como superestrella. Nosotros lo buscamos, para entrevistarlo, en el mejor momento de su carrera. Y lo encontramos acompañado por una mascota. "Es un perrito que rescaté de las calles en Marruecos. "Se llama Sidi", nos lo presenta llamándolo con un silbido.
Lo encontré en medio de la filmación de la película "Kingdom of Heavenn". La primera vez, lo vi en brazos de un viejito. Sidi significa caballero en marroquí.
Quiero comprarme una casa en Marruecos. La pasé genial cuando filmé "Kindgdom of Heaven". La comunidad marroquí nos recibió con los brazos abiertos. La experiencia fue remarcable.
La primera vez que experimenté tanta atención fue en España. Tengo que decir que me intimidó bastante. No voy a mentirte. Fue totalmente inesperado.
(Se ríe) Todo lo opuesto. Valoro mucho el apoyo de mis admiradores. Uno filma esperando que la gente vaya a ver las películas.
Seguro. Te garantizo que voy a alarmarme el día que no lo sienta así.
¿Viggo estuvo por acá? No veo la hora de ver la película de él, "A History of Violence".
Seguimos en contacto, pero es difícil cuando todos estamos en diferentes partes. Sabiendo que Viggo está en la ciudad, porque voy a llamarlo.
¿Cuál es tu opinión sobre la guerra, después de haber protagonizado tantas versiones diferentes?
Por miles y miles de años, hemos estado peleando por poder. Todos vivimos en el mismo planeta. En algún momento tenemos que darnos cuenta que estamos conectados como una familia.
Hasta cierto punto, sí. Es verdad que después de haber filmado esta película, me plantée si realmente paso suficiente tiempo con ellos. Pero también creo que todos podemos identificarnos en ese aspecto. ¿Tu familia no tiene que poner tu foto en la mesa, porque vives lejos de ellos en Los Ángeles? Lo bueno de la película es el mensaje, a lo mejor te lleva a querer pasar más tiempo con tu padre antes de que muera, porque todos vamos a morir.
Cuando mi abuelo murió, fui al funeral. Había sido la primera vez que pisaba un velatorio. Cuando entré, sentí cierta energía que me tiró contra la pared. Lo toqué pero saqué la mano enseguida, por lo frío que estaba. Mamá lo besó en la frente y me llevó afuera.
¿La película "Elizabethtown" la elegiste para salir del encasillamiento de las películas épicas?
Pensé que el nuevo personaje era lo opuesto al que había hecho en "Troya". Tampoco era como el Gladiador de Russell Crowe ni tampoco un Western. No fue para nada una película convencional. Es verdad que me veo encasillado en esta serie de increíbles películas épicas y espero poder mostrar un lado nuevo en "Elizabethtown". Yo sólo quiero seguir trabajando, creciendo, aprendiendo.
"Si aumentamos la producción, se incrementa la exportación, el país será más competitivo y crecerán las divisas", indicó Vega.
Otra recomendación es exonerar la entrada de la tecnología para que las industrias puedan tener acceso a ella, con el objetivo de mejorar la producción.
Nada de lo que estamos pidiendo va en contra de las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio, manifestó el presidente ejecutivo de APEX.
Vega agregó además que con la entrada de nuevas inversiones, los exportadores panameños se beneficiarían, porque se daría una transferencia de tecnología que al final influye positivamente en las exportaciones.
Con sus propios super poderes
Habiendo nacido el 13 de enero de 1977, en la inglesa ciudad de Canterbury, Orlando recibió el apellido de quien él pensaba que era su padre: Harry Bloom, un activista político que luchó por los derechos humanos en Sudáfrica. Pero nueve años después de su muerte, cuando Orlando cumplió 13, su madre Sonia le confesó que el padre biológico había sido Colin Stone, el amigo de la familia con quien se había criado todo ese tiempo.