Con atrofia muscular, una rodilla fracturada y poca visión, producto de las cataratas y el glaucoma que afecta sus ojos, su frágil cuerpo encierra a una mujer enérgica y con espíritu tesonero, que encuentra en Dios y en su música, su fortaleza.
Sin embargo, a pesar de que en este momento necesita de una intervención quirúrgica y tratamiento farmacológico, que se le hace muy difícil costear por su precaria situación económica, ella no se cansa de componerle a su querida Panamá, preparando para este centenario la tamborera “Panamá chiquitita”. Esta capitalina advierte que ella es como el clásico Dorian Gray, “no tuvo edad” y hasta asegura que vivirá mucho más que el centenario, con la ayuda de Dios.
De padre chiricano y madre penonomeña, advierte que heredó de su abuelo, guitarrista y soldado independentista, el gusto por componerle canciones a la Patria.
En 1959, De La Lastra compuso su primera tamborera, bajo el título “Panamá soberana”, ganando gran popularidad hasta convertirse en casi un segundo himno y ser laureada en 1961 con el trofeo “Anayansi de Pisa” de Publicidad Interamericana.
En aquella ocasión, recuerda que el jurado estuvo integrado por los periodistas Joaquín Beleño, Mario Augusto Rodríguez, Leonidas Escobar, “Monchi” Torrijos y Guillermo Rodolfo Valdés, entre otros; y que en la Escuela Mateo Iturralde, ubicada en calle 12, fue el primer lugar en donde se cantó.
Cabe destacar que doña Gladys fue declarada “Gloria Nacional” por “Lolito” Patiño, quien fungía como alcalde del distrito capital en aquella época, mientras que la primera artista en cantar ese tema fue la panameña Colombia Alicia Acosta. Más adelante, la misma tamborera fue interpretada por la cantante Silvia de Grass. Hasta el momento, De La Lastra ha compuesto un total de 200 tamboreras aproximadamente, y hasta acaba de componer, pese a sus quebrantos de salud, el tema dedicado al centenario “Panamá chiquitita”, interpretado por Carmen Cecilia Carrasco bajo los acordes de la flauta y el tambor.
En una ocasión tan importante como el centenario de Panamá, esta gran señora no podía quedarse sin cantarle a su país. Siente que era su deber llevar al mundo un mensaje de bien, de progreso y de paz.
Anteriormente entre los temas compuestos por esta incansable señora están “La angostura de Penonomé”, “Romance salinero”, “La pega pega”, “Victoriano Lorenzo” y “Natá de los Caballeros”, además de otros.