Recientemente se celebró el Día Internacional de la Danza, motivo por el cual se realizaron diversas actividades, siendo la más fastuosa la caracterizada por el Ballet Nacional de Panamá, en la que sus integrantes interpretaron obras clásicas en el Teatro Nacional.
Dicho espectáculo empezó a las 7:00 p.m., del miércoles 9 de mayo, y el público por más de una hora y media apreció piezas como “Espartaco”, “El Cisne Negro”, “Pas de Trois de El Lago de los Cisnes” y “Séptima Sinfonía”, del coreógrafo cubano Pedro Martín Boza.
“Este fue un evento al que nosotros le llamamos ballet concierto, donde se presentaron obras del neoclásico y más modernas”, enfatizó Cristina Quijano, una de las directoras de esta agrupación nacional.
El espectáculo estuvo dividido en dos partes. La primera fue un despliegue de amor, entrega y pasión, siendo las más ovacionadas las presentaciones de los solistas que interpretaban a los personajes de Espartaco. Sin embargo, la concurrencia llegó al clímax cuando presenciaron las actuaciones de los primeros bailarines del Ballet Nacional: Manuelita Navarro y Soliet Sanudio, quienes trajeron a escena la obra del “Cisne Negro”.
Ella, ataviada con un traje negro decorado con detalles dorados y una tiara en la misma tonalidad, deslumbró con su manera de danzar,demostrando fuerza, sutilidad y pasión por lo que hacía.
Muchos quedaron impresionados, ya que revivieron algunas escenas de la película “Black Swan” personificada por la actriz con raíces israelitas, Natalie Portman, acreedora de un Óscar por su actuación.
Recordemos que esta trama trata sobre un cisne negro deseante de conquistar el papel principal y el corazón del cisne blanco. “Es una historia de maldad y amor porque él queda enamorado de ella al verla bailar”, destaca Cristina Quijano al momento del intermedio del ‘show’.
Un evento sin precedentes El segundo acto también fue protagonista de la mano del “Pas de Trois de El Lago de los Cisnes”, destacándose el baile de dos mujeres y un muchacho por medio de una coreografía creada por el maestro Diguar Sap. Además, se hicieron sentir las culturas indígenas.
El ballet culminó con la presentación de una coreografía de un artista mexicano, el cual hizo honores a la relación del hombre con la naturaleza.