Tenían su secreto. Según la prensa inglesa, cuando Jennifer López y Marc Anthony intentaban concebir a sus hijos gemelos Max y Emme, la expareja decidió congelar embriones.
En la ocasión, J.Lo y Marc escucharon los consejos de un médico especialista en fertilidad, y adhirieron a la técnica.
Sin embargo, una cláusula de protección de los embriones deja claro que, en caso de divorcio, no podían utilizarlos.
"Tanto Jen como Marc decidieron dejar el asunto en suspenso porque no saben todavía qué puede suceder", afirma la fuente.