No existen Navidades netamente españolas, inglesas, francesas, italianas, americanas del norte o del sur.. En cualquier lugar del mundo la Navidad es una aglomeración o una síntesis de costumbres y tradiciones de muy diversos orígenes: lo más frecuente es que los grandes símbolos (el Belén, el Árbol, el Niño Jesús o el Viejo bonachón que reparte regalos, o los Reyes Magos) se impongan por su propia bondad y convivan en armonía ocupando todo el espacio geográfico de tradición cristiana, junto a tradiciones locales que se guardan y se fomentan como un patrimonio cultural de gran valor.
El Árbol, que se ha convertido en el símbolo más universal de la Navidad: en su forma más esquemática, un triángulo adornado con luces y regalos. Es que se trata de un símbolo sagrado y majestuoso venido de los pueblos del norte de Europa.
Lo mejor es comprar una planta cultivada en maceta y que tras el 6 de enero se la pueda mantener como Planta de Interior o plantarla fuera.
Una buena alternativa, siempre que se guarde para el año siguiente, es el árbol artificial. Para comprar y tirar, es preferible un árbol natural que al menos es biodegradable.
Actualmente se están fabricando árboles de Navidad artificiales con materiales menos contaminantes.