Afirmar que Bolivia tiene un plato típico o dos, sería falso. Y es que la extensa geografía boliviana que va desde las alturas superiores a los 4 mil metros de altura en el altiplano, hasta los llanos orientales a 200 metros sobre el nivel del mar, ofrece una enorme variedad de productos propios de cada región que determinan, al igual que el clima el tipo de alimentos que se consume.
En el altiplano, la carne de cordero es característica de los platos típicos, como la sopa de cabeza de cordero, el "costillar" y la "colita". También es un gran personaje de la gastronomía paceña el "fricasé", una sopa de carne de cerdo picante y bien condimentada que "puede levantar muertos" según la creencia popular.
En los valles, como Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, la variedad de platos es infinita, desde chicharrón de cerdo, hasta pichones de paloma, patos, conejos (cuy y de Castilla), mucha papa y mucho choclo (maíz). Finalmente en la zona de los llanos, encontramos la yuca, el arroz, el plátano y por supuesto la carne de res que es la reina de la gastronomía de esta región. Todo esto sabe mejor acompañado de la infaltable cerveza boliviana, una de las mejores de Sudamérica según los expertos.