Debido a que cerca de un tercio de las especies de anfibios en todo el mundo se encuentra amenazadas, y a que de éstas aproximadamente la mitad de ellas presenta actualmente una drástica reducción de sus poblaciones, resulta claro que implementar técnicas convencionales de mitigación de dichas amenazas en programas de conservación in situ tienen un alcance muy limitado. Además estas técnicas no permiten dar una respuesta rápida y consumen muchos esfuerzos para salvar a aquellas especies que están críticamente amenazadas. El reciente descubrimiento del hongo patógeno Batrachochytrium dendrobatidis -o Bd- como potencial agente causal detrás de las "enigmáticas" declinaciones, llevó a la creación del proyecto piloto The amphibian Recovery and Conservation Coalition (ARCC, 2005) en la región centro oeste de la República de Panamá. A la par, se inició la construcción de El Valle Amphibian Conservation Center (EVACC) con el fin de garantizar en cautiverio la sobrevivencia de especies que están en riesgo de desaparecer de nuestros bosques. Pero, la temprana aparición de Bd en la región de El Valle y áreas cercanas obliga a implementar nuevamente procedimientos de rescate y respuesta rápida para garantizar la sobrevivencia de determinadas especies. Este programa ex situ se realiza de manera temporal en las instalaciones del Hotel Campestre de El Valle de Antón.
El racionamiento, que se extendió hasta 2002, fue superado gracias a un ajuste de distribución y buenas lluvias, pero "sin ampliar la disponibilidad de agua", destacó la activista.
Sao Paulo se estableció en un lugar de limitados recursos hídricos, en las nacientes del río Tieté, que cruza el estado. Luego, la deforestación y la ocupación humana de las orillas limitaron la capacidad de los manantiales, cada día más amenazados por asentamientos ilegales.
La creciente contaminación encarece el agua. En los últimos cinco años aumentó 51 % la necesidad de productos químicos para hacerla potable, señaló Ribeiro.
Si en Brasil llueve en Centroamérica no escampa. Es que cuando se habla que la crisis del agua está en constante crecimiento muchos se muestran incrédulos, sobre todo en regiones en las que llueve tanto como la nuestra. En Centroamérica llueve cuatro veces más que el promedio mundial, aunque la disponibilidad de la misma no es tal.
Según el informe sobre " la Situación de los Recursos Hídricos en Centroamérica: Hacía una Gestión Integrada", elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo BID y el Global Water Partnership, los recurso hídricos de la región se encuentran distribuidos en forma irregular tanto en el espacio como en el tiempo, la Costa Altántica es más húmeda, mientras que la Costa Pacífica presenta una precipitación más reducida y una estación seca marcada por seis meses.
Además, el documento señala que la deforestación y los cambios de uso del suelo alteran la disponibilidad del recurso y aumentan los grados de riesgo, así como el grado de deterioro del agua por la contaminación bacteriana, física y química no permite el aprovechamiento directo del agua aunque se tenga.
En el caso particular de Panamá, a pesar de la abundancia del recurso hídrico, el mismo empieza a dar señales de contaminación. Esta situación no se limita a las zonas industriales, según el informe presentado en la Cumbre del Agua 2006.
El manejo integrado de recursos hídricos abarca la preservación del abastecimiento de agua potable, la prevención y reducción de la contaminación del agua que esta latente.
Conozca el programa para tratar de salvar de extinción a anfibios
La próxima conferencia que se dictará en el Earl Truper del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, STRI (por sus siglas en inglés), será sobre los "Programas ex situ de respuesta rápida para enfrentar la catastrófica pérdida de la biodiversidad de anfibios en Panamá" y estará a cargo de Edgardo J. Griffith