Los hijos crecen envueltos en una burbuja, que les impide experimentar ningún tipo de incertidumbre y los incapacita para afrontar algún riesgo.
Los niños tardan más en adquirir autonomía, porque siempre está mamá o papá para arreglarles los problemas.
Disminuye la confianza y la autoestima cuando alguien más les hace todo, ya que el mensaje que reciben es: Tú no puedes hacerlo.
Algunos estudios han demostrado que los hijos de papás helicóptero suelen ser más neuróticos y menos abiertos a nuevas ideas.