Las pestañas componen ese acento negro y brillante que concede alas a la mirada. Agitadas por el parpadeo constante de nuestra mirada son el guiño imprescindible de la seducción.
Por ello, es necesario que las cuides, toma nota:
1. Cepíllalas a diario.
2. Desmaquíllalas suavemente para no maltratarlas.
3. Dieta anticaída.
4. Trata de no frotar los ojos con las manos, ya que harás que se caigan.
5. Para mayor coquetería usa rizadores mecánicos.
6. Las pestañas postizas son un gran arma.