Tampoco diga menos, para que la gente no se distraiga o pierda interés por el tema.
Conocer los destinatarios. Quien va a ser nuestra audiencia: estudiantes, profesionales, empresarios nos ayudará a enfocar nuestra exposición de forma correcta.
Organización. Exponer de forma organizada todos los temas nos permite que sea más fácil seguir el "hilo" de nuestra charla.
Extensión. Exponga solamente lo fundamental del tema. No quiera extenderse hasta agotar el tema. Acabaría cansando al público y perdiendo su atención.
Objetivos. Debemos concretar bien y de forma definida los objetivos de la charla, ponencia o conferencia. Tenemos que "tener claro" cual es el mensaje que queremos transmitir a nuestra audiencia, sin repetirnos en interminables palabras que no nos conducen a ninguna conclusión clara.
Ayudas. Cuente a su lado, con todo tipo de ayudas que hagan comprender mejor la exposición que está realizando: proyectores, ordenadores, diapositivas, gráficos y cualquier tipo de documentación que pueda facilitar a los oyentes.
Ahora bien, sin abusar de los mismos, marginando totalmente al orador.
Coloque el micrófono a la altura correcta y compruebe que el sonido llega a toda la sala.
Organice bien la introducción, desarrollo y conclusión de la charla.
No abuse de los gestos y la expresión corporal.
En la medida de lo posible, interactúe con los oyentes, para hacerlo más ameno.
Hable como si se dirigiera solo a una persona.
Si va con retraso, resuma partes poco importantes.
Evite cualquier tipo de distracción: ruidos, móviles, música, etc.
"Cuando yo comencé, lo más moderno era el fax", añade. En menos de un año vivió la experiencia de abandonar la Olympia y aprender a usar computadora, Atex que era lo moderno esos días.
Le daban ganas de llorar cuando la computadora y ella no se entendían o como cuando casi por arte de magia se desaparecía el texto.
"¡Devuélvanme mi máquina Olympia", gritaba.
Sobre la "invasión" de las computadoras y el celular.admite que "se acortan distancias, se facilita comunicarse en fracciones de segundo con cualquier parte del mundo, tener diversidad de información, con sólo hacer un clic".
"¡Y a todo color!". Antes todo era en un triste blanco y negro.
Nayla empezó en Internacionales. Allí aprendió mucho, sobre cultura, historia y política de otros países. Asimismo, sobre estilos de redactar, la forma de manejar la información. A escribir de manera llana, directa, corta, veráz.
Hace cinco años está con la revista Siete.
"Estoy contenta de haber vivido las dos épocas y adoro y aprecio y valoro el periodismo", concluye.
Annette Hinestroza, pertenece al grupo de personas que "nos hicimos con la computadora. No toqué nunca un papel, para mí todo fue digital: el correo electrónico, el celular, entrevistas hechas por telefonía con altavoz.."
Su teléfono celular lo usa de grabadora. La gente la mira con cara de sorpresa, como preguntándose ¿ésta qué hace?
Una y mil veces dice que que se va por lo práctico, que eso es lo suyo. Cuando oye hablar del pasado piensa que sí, que era toda una aventura. Una aventura que no le habría gustado vivir.Tal vez los años "90.
Nunca estará de acuerdo con que es impersonal entrevistar por correo electrónico.
"A veces me siento más próxima con aquellos que entrevisto por correo. No verlos no me quita nada, siento la misma cercanía".
Cuando escribe correo a la gente procura no ser fría para que sienta lo que ella está sintiendo.
Annette a sus 28 años pocas cosas disfruta más que estar conectada a la red. "Yo nací cuando tenía que nacer, para crecer y gozar de todos los avances que tenemos ahora", Desde que descubrí el recurso lo uso a plenitud. Esto, definitivamente que es lo mío".