Luego del parto, la madre y el recién nacido están en un momento de sensibilidad en el que se activan las conductas naturales de vinculación, aumentando la producción de prolactina y oxitocina. Es por ello que cuanto antes se inicie la lactancia, mayores son las posibilidades de éxito.
Ofrece el pecho “a libre demanda”. El recién nacido es el único que sabe cuándo ha quedado satisfecho, para ello, es importante que la toma sea cuando él lo requiera y dure hasta que suelte espontáneamente el pecho. El régimen de libre demanda, día y noche, facilita la organización de la lactancia.
Pide ayuda si tienes problemas. No siempre resulta todo tan simple: si sientes dolor mientras amamantas o ya tienes grietas en el pezón, es mejor pedir consejos al especialista.