No es sencillo, pero tampoco imposible, muchos lo han logrado proponiéndoselo firmemente, tú también podrías hacerlo. Es muy sencillo:
Inscríbete en un gimnasio de preferencia, o convierte en rutina el caminar, correr o practicar algún deporte.
Trata de no tener la espalda arqueada.
Siéntate siempre derecho y con el abdomen contraído, no sólo sumido.
Trata de comer menos grasas y harinas.
Evita el alcohol y la sal en exceso, ya que provocan retención de líquidos e inflaman el cuerpo y el vientre.
Una vez cada 15 días trata de desintoxicar tu cuerpo, comiendo todo el día líquidos o sólo frutas y mucha agua.
Toma 2 litros (8 vasos grandes) de agua.
Trata de hacer algún ejercicio aeróbico que te ayude a quemar grasas como la natación.
Disfruta de tu libertad. Olvida eso de "a rey muerto, rey puesto".
Quizás te sonará raro, pero llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio y dormir bien te ayudará a enfrentar trastornos como ansiedad, variaciones en tu estado de ánimo o depresión. Beber y comer demasiado y llevar una vida muy sedentaria, aumenta la ansiedad, y no alimentarse bien o no descansar las horas suficientes incrementa la apatía.