Las leyes de Dinamarca están claras. Sólo aquellos que sean de sangre azul serán elegidos reyes o reinas y sus esposos seguirán siendo consortes, pero el príncipe Henrik se olvidó de esa ley y ahora exige igualdad con su esposa, la reina Margrethe.
Ahora, los daneses han aprobado con una gran mayoría otra ley que establece la igualdad entre los príncipes y princesas de la ascensión al trono. Aunque Henrik no ha comentado sí remarcó que "debe haber igualdad entre los sexos".