Bobbi Kristina Brown sigue aún con vida, después de haberle practicado una traqueotomía para facilitar el respirador artificial.
Después de los análisis practicados a la joven, se sabe que consumió drogas y alcohol antes de perder el sentido en la bañera de su hogar.
La hija de Whitney Houston consumía regularmente heroína, cocaína y xanax, además de abusar de las bebidas alcohólicas, y era común verla hablando con dificultad y diciendo incoherencias.
También se han descubierto señales en su cuerpo de que sufría de violencia física por parte de su pareja, quien tiene muchos deseos de estar con ella, pero para evitar algún enfrentamiento con la familia, no ha asistido al hospital donde se encuentra internada Bobbi Kristina.