El único punto en común entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las grandes compañías tabaqueras sobre el peligro de consumir tabaco es la necesidad de reducir el daño que causa a la salud, pero siguen manteniendo enfoques opuestos.
Esta es la principal conclusión de las dos jornadas de audiencias públicas celebradas por la OMS para recoger las opiniones de todas las partes implicadas en el problema del tabaco de cara a las negociaciones intergubernamentales para la elaboración del convenio marco de lucha contra el tabaquismo, que comienzan el lunes en Ginebra.
El director ejecutivo de la OMS, David Nabarro, explicó hoy, viernes, en rueda de prensa, que "existe comunicación" entre la organización y las tabaqueras, pero "no se puede calificar de diálogo" ya que "la única área en la que hay intercambio de opiniones es en la reducción del daño que causa el tabaco".
Todas las organizaciones no gubernamentales e instituciones han mostrado su compromiso con la salud pública y su "extrema preocupación" sobre el daño del tabaco en la salud, especialmente en los países en desarrollo, por lo que instaron a adoptar "acciones rápidas y decisivas".
Sin embargo, los representantes de las grandes compañías tabaqueras insistieron en la necesidad de "tomar medidas apropiadas y razonables" aunque defendiendo "su sitio en el mercado", por lo que mostraron claramente su oposición a propuesta concretas, como la de subir los impuestos sobre el tabaco.
Al respecto, Nabarro destacó que hace treinta años se estableció la relación del consumo de tabaco con el cáncer de pulmón y ese dato fue ocultado durante años por las compañías.
"Si las compañías hubieran sido más honestas hace 30 años, puede que 16 millones de personas hubieran vivido mucho más tiempo", agregó el director ejecutivo de la OMS.
Igualmente señaló que las compañías tabaqueras insisten en que la colaboración y cooperación con los Gobiernos y la OMS es la clave para progresar en la elaboración de una regulación efectiva para reducir el impacto en la salud por el consumo del tabaco, aunque no proponen medidas concretas para lograr este objetivo.
En su discurso, la directora general de la organización, Gro Harlem Brundtlan, destacó que "el tabaco sigue siendo el único producto de consumo legal que mata a la mitad de sus consumidores habituales".
A juicio de la OMS debería ponerse en marcha una política global de medidas, que deberían combinar un incremento de impuestos, la prohibición de la publicidad, control del consumo en lugares públicos y vigilancia más estrecha del tráfico ilegal.
Nabarro resaltó que todas estas medidas incluidas por la OMS en el borrador de la convención son únicamente "un marco adecuado para las negociaciones entre los 191 países que forman la organización" y que son los encargados de llevar adelante la iniciativa.
Las reuniones que se celebrarán la próxima semana serán una primera toma de contacto en lo que se prevé sean unas largas negociaciones, ya que "no se puede esperar resolver todo inmediatamente", indicó el director ejecutivo de la OMS, que calculó que el proceso llevará al menos un año y medio.
Las enfermedades relacionadas con el tabaco causan la muerte de cuatro millones de personas cada año y, si la tendencia actual se mantiene, esta cifra aumentará hasta los diez millones en el año 2030, más que las provocadas conjuntamente por el Sida, los accidentes de tráfico, la tuberculosis y la malaria.