Uruguay no ceja en su empeño de reivindicar como suya la figura de Carlos Gardel 78 años después de su muerte con la publicación de dos libros que insisten en su nacionalidad uruguaya y con acciones gubernamentales encaminadas a potenciar el tango en el país sudamericano.
La mañana del 24 de junio de 1935 quedó grabada para siempre en la memoria de los amantes del tango: el avión en que viajaba Carlos Gardel se estrellaba en Medellín (Colombia), pocos minutos después de despegar del aeropuerto, cuando el famoso artista realizaba una extensa gira por Latinoamérica.
"Gardel, el muerto que habla", del profesor uruguayo Eduardo Cuitiño, es una obra que trata de demostrar que el artista nació en Uruguay y fue el fruto del incesto entre Carlos Escayola, su padre-abuelo, y Maria Leila Oliva, hija de Escayola y madre a su vez de Gardel.