Ya sea que su casa necesite cortinas nuevas o un nuevo aspecto en su totalidad, un decorador puede ayudar.
De hecho, tener un decorador a su lado puede realmente proteger su dinero, pues le impedirá que cometa errores costosos. Un buen decorador puede hacer sus ideas más sutiles, o expandirlas. Y, al mismo tiempo, podrá mantenerlas a tono con su sensibilidad.
Finalmente, un profesional tendrá recursos y contactos que de otro modo usted no tendría posibilidad de usar. ¿Cómo hacer para trabajar con un decorador? Aquí hay algunas pautas fáciles de seguir.
Primero, evalúe su vida. ¿Usted cocina mucho? ¿Sus hijos necesitan un lugar para jugar? Las respuestas a estas preguntas ayudarán a un profesional a crear espacios que no solamente serán bellos, sino también prácticos.
Después, piense qué clase de estilos le gustan. Trate de ser tan específica como sea posible, y tenga en cuenta que los términos de la decoración significan diferentes cosas para gente diferente.
Por ejemplo, digamos que prefiere un estilo contemporáneo. ¿Esto significa para usted una decoración espaciosa, blanca o telas brillantes con flores?
Para lograr que su decorador interprete más fácilmente lo que usted piensa, arme una carpeta con ejemplos visuales: recopile muestras de color y pedazos de tela que transmitan la atmósfera que usted desea en sus habitaciones. Fotocopie páginas de revistas de decoración y de libros que le brinden inspiración.
Determine cuánto puede gastar de manera realista.
Los decoradores entienden las constricciones del presupuesto y pueden ayudarla a gastar su dinero de manera eficaz, tomando en cuenta sus necesidades.
Contrate un decorador
Muchas personas se muestran renuentes a contratar a un decorador de interiores. Les preocupa que el proceso sea muy caro.