JUAN Pablo II, cuando recibió a Sheila Lichacz en El Vaticano en 1983, y vio el catálogo de las pinturas de esta artista panameña señaló una obra en particular y le dijo: ¡Quiero ésta!
No pudo concretarse la entrega, porque el día de la entrevista explotó el Challenger. Han pasado más de 20 años y "Mola Cross", ahora rebautizada "Corpus Christi", finalmente cuelga en un lugar de más prominencia y mayor significado religioso que El Vaticano: Domus, Galilea.
Allí, como parte de la colección permanente, miles y miles de cristianos y gente de todas las culturas pueden apreciarla. Corpus Christi mide 97 x 57 pulgadas. En días pasados, el 7 de octubre, tuvo lugar la presentación del tapiz ante el Padre Rino Rossi, director del Centro de Domus, Galilea. Fue durante una visita, la número diez (10) que realizó Sheila Lichaz a Tierra Santa, del 1 al 21 de octubre pasado.
Es grandioso "¡Tener un cuadro allí es lo más grande que me ha pasado en la vida!", exclama jubilosa.
Con ésta son siete (7) obras de esta pintora panameña, nacida en Monagrillo, las que se exhiben en Jerusalén. Entre ellas están "Juan Pablo II, El Grande" y "Caná es para siempre". Esta segunda obra la llamó así inspirada en un libro con ese título, que leyó cuando tenía 18 años, recién llegó a Estados Unidos, cuando no hablaba ni escribía inglés y todavía no le habían descubierto la enfermedad por la cual ha sido operada trece veces del cerebro en 42 años, para extraerle tumores.
También en este viaje Lichacz presentó "Juan Pablo II, El Grande", al párroco del Santuario del Primer Milagro en Caná, Galilea, el 2 de octubre, en una misa oficiada por el fraile franciscano Simon Herro y fue instalada permanentemente el 4 de octubre, durante la Fiesta del Día de San Francisco. Hace siete años, también un 4 de octubre se le apareció San Francisco.
Relata que tan pronto dejaron Jerusalén, fueron contactados por la Sociedad de Preservación de la Herencia Cristiana, la cual le pidió proveer un montaje para el Altar de Paz que será construido en la villa de Taibeh, en la Franja de Gaza (denominado durante el tiempo de Jesús, "Ephram"). Ella y su esposo John visitaron el sitio, fuera de Ramallah..la única ciudad 100% cristiana en la Franja de Gaza.
Por ende, nos dice, ella viajará para llevarles "Treinta Monedas". Este trabajo de arte forma parte de un trío de pinturas, de la cual ella conserva una y la otra cuelga en la Universidad Santa María la Antigua, USMA.
Sigo siendo bendecida, nos dije Lichacz y añade que "yo rezo cuando estoy pintando. Siento que soy instrumento de Dios".
Le pasan tantos milagros que siente que Dios la usa y es feliz de ser un instrumento para los propósitos de Dios. Esas apariciones de la Virgen y el hecho de que después de que los mejores cirujanos del mundo le dijeron que ya no podían volver a operarla y luego de tres meses de estarle sangrando la cabeza, de pronto, apenas pisó Jerusalén, su cabeza dejó de sangrar. ¿Es acaso un hecho fortuito que el neurocirujano del Papa, el Dr. Robert Whar, de la Clínica Mayo, sea el mismo que la atiende a ella?, pregunta.
"No es mera concidencia. Tiene que haber una razón", nos dice.
Sheila invita a los panameños y a gente de todo el mundo a que vayan a Jerusalén, para que pasen por el lugar más bello que de la Tierra. "No hay peligro allí. En 50 años jamás se ha perdido un peregrino", dice.
Ella recientemente estuvo en Panamá, donde donó un cuadro suyo llamado Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe que fue develado en una misa especial el 14 de agosto, por la artista y el Obispo Auxiliar, José Domínguez Ulloa. Lichacz vino expresamente de Estados Unidos, donde está radicada, para hacer la donación la víspera de la Asunción de la Virgen.
Explicó que escogió esa fecha porque fue un 14 de agosto, pero de 1977, cuando la Virgen se le apareció en la base militar de Albrook. "Yo vine a morir a Panamá, desahuciada, hace 28 años", dijo. También vino en Septiembre a renovar votos en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, donde se casó con John un 11 de septiembre hace 35 años.