Antonio Banderas confiesa que "Crazy en Alabama", su primera experiencia detrás de la cámara, le "abrió un nuevo mundo" y le permitió descubrir que tenía "un verdadero don para lo visual".
"Un nuevo mundo se abrió para mí", declaró el español que ha conquistado Hollywood en una entrevista con el Los Angeles Times. "Como actor, había veces en que no podía sacar ciertas emociones (...). Dirigir me dio la oportunidad de jugar con sentimientos y apretar algunos botones que ayudaron a los actores a actuar".
Protagonizada por su esposa Melanie Griffith, "Crazy in Alabama" narra las historias entrelazadas de la huida de una mujer tras haber decapitado al marido que la maltrataba y del movimiento en pro de los derechos civiles de los negros en los años 60 a través de la mirada de su joven sobrino.
Pese a la más que discreta taquilla lograda por su ópera prima en su primer fin de semana en los cines norteamericanos, Banderas está decidido a seguir compaginando su exitosa carrera de actor con la dirección.
"Descubrí que tengo un verdadero don por lo visual -algo que antes ignoraba", dijo al diario angelino. "Creo que voy a seguir desarrollándolo, si es posible, porque puede conducir a algo interesante en el futuro".
El flamante director ya está trabajando en un nuevo proyecto, "Malaga Burning" (Arde Málaga), ambientado en su ciudad natal durante la Guerra Civil española (1936-1939) y nuevamente con su esposa como protagonista.
Entre tanto, irrumpirá en las pantallas el próximo enero en la película "Play It to the Bone", dirigida por Ron Shelton, y se prepara igualmente para protagonizar la versión fílmica de "El fantasma de la ópera".