Eduardo Serrano siente impotencia y dolor al ver cómo decayó el mercado de telenovelas en Venezuela, pero cree que no todo se ha perdido por ello planea crear una escuela de actuación en Panamá.
Durante la conferencia de prensa de su obra “La Movida” el actor nos contó que se siente muy feliz en el istmo, ya que tanto los medios como la gente en general siempre lo reciben con mucho agrado.
Durante la conversación, le preguntamos si estaba triste por la situación que padecen la mayoría de los actores venezolanos, quienes pasaron a un segundo plano tras la avalancha de producciones colombianas y mexicanas, y nos dijo que la daba mucho coraje que la misma industria de su país haya dejado que esto sucediera.
“En lo personal me afecta porque la actitud y la presentación de la telenovela había que rescatarla hace muchos años y en cambio la dejaron morir de manera muy irresponsable, pero no sólo le hicieron daño al producto, también a nosotros los actores, a quienes nos negaron el derecho a seguir creciendo”, asegura, mientras, centra su mirada en el piso como buscando otro argumento para expresar todos sus sentimientos.
Esperanzas.
Sostuvo que aunque hay muchas estrellas que han emigrado a otros países en busca de mejores ofertas, hay más de 3 mil intérpretes que se resisten a dejar su país, por ello tiene que ayudarlos.
“Hay un movimiento de cine muy importante que se está haciendo, pero es muy cercano al aroma de lo político y eso tampoco puede ser, porque el arte tiene que ser libre en todas sus expresiones”.
Desde que cerraron Radio Caracas, la situación empeoró para los actores, por ello se han refugiado en el teatro, corriente que de a poco están introduciendo en Panamá.
“Retomamos el escenario en las tablas, porque hay que pagar el teléfono y tenemos que comer, aunque vivo en Miami desde hace siete años, aquí en Panamá tengo una prima que fue Miss Hawaiian Tropic y varios amigos que ya están radicados”.
Para él, el mercado istmeño es muy bueno, con su obra “La Movida” espera que más personas asistan al teatro. “Hay más obras y esto hace que siga creciendo el mercado de ustedes, yo creo que las expectativas en cuanto a desarrollo son buenas, hay mucho por hacer y qué bueno que haya gente que venga a sumarse a este proceso”, sostiene, analizando con muchas esperanzas la corriente.
Anhela que todas las personas que vengan a trabajar lo hagan con buenas intenciones porque “espero dejarle a los panameños lo mejor de mi, mis recuerdos y aportar todo lo que yo pueda”.