Los rumores sobre el posible embarazo de su esposa, Charlene Wittstock, persiguieron al príncipe Alberto II de Mónaco durante el fugaz viaje que realizó ayer a la ciudad de española de San Sebastián.
El príncipe Alberto, que viajó sin su mujer, se vio obligado a posar ante los gráficos con algunas prendas de bebé y peluches que le regalaron los responsables del Aquarium, aunque no aclaró si son ciertas las informaciones que apuntan a su futura paternidad.
Alberto de Mónaco es padre de Alexandre y Jazmin Grace, ambos nacidos de sendas relaciones esporádicas, aunque ninguno tiene derechos sucesorios al haber nacido fuera de un matrimonio católico.