Variedades

Crianza infantil un duro reto


Mil y una preguntas surgen en la mente de la pareja cuando tiene el/a primer/a bebé. Entre éstas hay una que les da vueltas y vueltas en la cabeza a medida que aprende a caminar y va ganando independencia: ¿cuánta protección es suficiente? ¿Qué debo hacer para que crezca y se desarrolle integralmente?
¿LO HAREMOS BIEN?
Bueno, primeramente, déjenme decirles que no hay varita mágica. En la crianza aprenden todos: los/las hijos, el padre, la madre, los educadores, la sociedad. Pero, dado que no está de más tener algunas ideas de cosas que resultan favorables y otras perjudiciales, para practicar las unas y evitar las otras al momento de tomar decisiones respecto a crianza infantil e interrelación progenitores, niños/as sociedad, nos atrevemos a hacer algunos planteamientos.
Teniendo en cuenta la necesidad de permitirle que explore el mundo que le rodea, pero sin hacerse daño ni a nadie, como tampoco a muebles u otros objetos, es bueno, sin embargo, irle cediendo terreno, aunque bajo observación constante. La crianza de los/las hijos/as es un tema sobre el cual la Magister Lizeyca Villamil dialoga con Estilo de Vida. Fue tajante al decir que: "Ni sobreproteccionismo ni indiferencia". Entre los consejos que da a los noveles progenitores están:
Educar a sus hijos dándole confianza. Así crecerán seguros/as de sí mismos/as. Enséñeles que son parte de un grupo. Que es saludable compartir. Hágales saber que hay derechos y deberes. Desde pequeñitos enséñeles a respetar y exigir respeto. Enséñeles que su cuerpo es valioso y no deben permitir que los/las estén manoseando en lugares indebidos: ni sus familiares, ni vecinitos, ni compañeritos de escuela, ni NADIE. A menos que sea un/a doctor/a y que su mamá o papá lo/la autoricen por asuntos de salud. Gánese su confianza. Dialoguen, compartan. Que aprendan que no es bueno guardar secretos entre los miembros de la familia. Póngale límites y sea constante al momento de asegurarse que se cumplan. Sin herirlo/la ni verbal ni físicamente, usando argumentos válidos. Usando la razón en vez de racionalizar. En la vida hay reglas. Usted no puede criar un/a hijo/a haciendo lo que le da la gana y esperar que sea un/a adulto/a responsable. Los límites son muy importantes y necesarios. Evite hacer promesas que no podrá cumplir o no piensa cumplir. Esto es subestimar al/la niño/a y burlarse de él/ella. Es engañarlo. Perderá la credibilidad si lo hace. Pero, no confunda disciplina con sobreproteccionismo ni con excesivo celo o bloqueo de la libertad de acción, pensamiento y palabra. No se lo puede pasar poniéndole luces rojas. Tenga presente que la curiosidad es normal, permítale usar su imaginación, usar esa energía creativa. Que le guste inventar, que esté tratando de conocer el por qué de las cosas son cualidades positivas. Véalo como una bendición. No limite a su hijo/a. No haga que su hijo/a sea un espejo de lo que usted no pudo ser. Hágale sentirse querido/a. Tómelo/a en cuenta cada vez que pueda cuando tome una decisión que le afecte. No le destruya el espíritu y autoestima. Evite compararlo/a. El es único/a. Evite ridiculizarlo/a o ponerle calificativos negativos. Estimúlelo. Eleve su confianza. El amor edifica, nutre. No opaque a su hijo/a. Permítale brillar. Déjele tener sus triunfos por pequeños que parezcan, como, por ejemplo, dar el primer paso, decir la primera palabra, escribir su nombre, amarrarse los cordones, usar la vacinilla, abotonarse la camisa.
Como bien lo dijo la psicoterapeuta: "La influencia que usted puede y debe tener en la vida de su hijo debe ser positiva, para ayudarlo a elevar su autoconfianza, para que su personalidad se desarrolle. Nunca menosprecie el impacto que usted puede tener en su vida. Lo que usted haga, bueno o malo por un hijo deja una huella que ha quedado en la historia, en el corazón de su hijo".


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26428
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América