A Tomás Arias, nieto de Tomás Arias el dueño original de la Casa Arias le parece muy buena la labor de Earth Train. Dijo que es muy importante que los jóvenes vayan tomando conciencia de que la suerte del hábitat también les atañe.
Anita Roy, de CREA (una ONG conservacionista, con sede en Inglaterra, le ve mucho potencial a Panamá y sus jóvenes.
Carlos Moreno, de 24 años, administra el programa de agroforestería en la finca de Madroño, un campus educativo interactivo donde 200 habitantes son protagonistas del proyecto en una región con una gran biodiversidad, que incluye animales tan amenazados como el tapir mesoamericano, el jaguar, el puma, el águila arpía y más de 400 especies de aves y más de mil de plantas, varios cientos de ellas endémicas.
Antes como ganaderos maltrataban el suelo, ahora les enseñan a trabajar orgánicamente, con técnicas de rotación de cultivos, para evitar destruir los bosques.
Rolando Toribio, de 24 años, organiza la comunidad "de forma que los pilares, metas y agenda de acción surjan de ella, todos se involucran y todos estamos aprendiendo". Tiene en Guillermo Archibold, conservacionista de vieja data en Kuna Yala, un aliado. Con calma y respeto le muestran al campesino que hay otras formas de hacer lo que toda su vida ha hecho: hacer producir la tierra.