La carrera en Artes Culinarias es una de las ocupaciones tradicionales más especializadas en el mundo. Como consecuencia, esta profesión ha trascendido fronteras hasta desarrollarse a nivel de educación superior, dándole la oportunidad a jóvenes de evolucionar en su entusiasmo por la cocina.
En Panamá, la situación es similar. Actualmente existen tres institutos especializados y reconocidos por el Ministerio de Educación que otorgan títulos de Técnicos en Artes Culinarias; una universidad que ofrece la especialización a nivel de licenciatura, otra mediante un diplomado, y varias academias de capacitación y asesoramiento.
Según el chef Charlie Collins, instructor en esta rama, hace 25 años, la profesión de cocinero era hasta cierto punto, una especialización "no muy bien vista"; ahora, es una técnica respetada, aceptada y popular.
La popularidad que ha alcanzado la gastronomía se debe entre otros factores socioeconómicos, al gran auge de la industria hotelera y de restaurantes en nuestro país. Aunado a esto, Collins manifiesta que la gran cantidad de revistas, programas y canales de televisión de habla hispana e inglesa, dedicados al mundo culinario, ha tenido una influencia notoria en quienes desean llevar su pasión más allá de los límites empíricos.
Por otro lado, Collins piensa que están los que buscan una carrera fácil, de corta duración y que le garantice un puesto de trabajo seguro, y tal vez, bien remunerado.
"Sí, la juventud está interesándose por la cocina, pero también es cierto que muchos estudiantes inician el curso con una idea errónea de lo que es el campo culinario. Les hacen creen que se graduarán de chef y eso es totalmente erróneo". "Es como cuando se estudia administración, nadie se gradúa de gerente general. Lo mismo sucede en la cocina", agregó.
Collins sustenta su argumento en base a los títulos que otorgan algunos centros de enseñanza, los cuales aseguran que al finalizar su curso, el estudiante obtendrá un rango de "Jr. Chef", por ejemplo.
Un plan de estudio debe ser desarrollado en un 20% su marco teórico y 80% de práctica dentro de la cocina de un hotel o restaurante. Todos los chef deben ser desde fregadores de platos hasta ayudantes de cocina para obtener la más alta categoría, en un periodo aproximado de cinco años.
En el año 2006, se estima que 40 panameños salieron del país a estudiar cocina en el exterior.
Panamá es catalogado como uno de los países en donde no se le da importancia a los platos típicos, pues la mayoría de los hoteles y restaurantes elaboran su carta con comida internacional.
Cuando cocinar es una moda
Como el pintor toma el pincel y empieza a pintar, así el chef sobre una fuente de porcelana tiene que diseñar su creación.