Variedades

Cuando debutar es mucho más que un compromiso social


Son lindas, cultas, distinguidas, de buen vestir, de tiernas miradas y sobre todo, de una gran sensibilidad humana. Son más de una veintena de chicas que debutarán en sociedad el próximo dos de julio, no sólo con el fin de darse a conocer en el ámbito social, con ese donaire propio de su juventud, sino más bien para contribuir a que una obra social llegue a feliz término, por el bien de los más necesitados.
Estas atractivas debutantes fueron agasajadas el pasado martes ocho de junio, por la Asociación de Damas Guadalupanas, que como organizadoras del Festival de Debutantes, decidieron ofrecerles un cálido cóctel a las chicas participantes, donde todas, elegantemente ataviadas, se divirtieron, bailaron con música de discoteca y sobre todo, compartieron juntas, al lado de sus galanes y apuestos parejos, pero vistas muy de cerca por las "Guadalupanas", quienes también pasaron agradables momentos.
Allí se brindó con entusiasmo, anticipando el éxito de la gran fiesta final, donde se espera recaudar el dinero suficiente, como para poder seguir sirviendo a las comunidades menos favorecidas.
En el cóctel estuvieron presentes doña Isidora de Marichal, una de las expresidentes y casi fundadora, doña Cecilia Arango de Vanhorde, una de los pilares, doña Anita de Obarrio, expresidenta en años difíciles como lo fue 1989, llevando a cabo los programas benéficos, contra viento y marea; y por supuesto, su presidenta actual, doña Elizabeth de Clare, quien con gran dinamismo ha sabido llevar el frente de la asociación. No podía faltar el entusiasmo perenne de doña Sanya de López, otro de los pilares de las Guadalupanas. Lamentablemente estuvieron ausentes por su edad y por impedimentos menores de salud, tres socias fundadoras, que aún son activas; doña Telma de Quijano, doña Marta de Chanis y doña Marta de Lavergne.
Todas estas Guadalupanas mayorcitas disfrutan el compartir con las jóvenes debutantes, porque en muchos casos, ellas o sus hijas, también pasaron por ese emocionante momento de debutar en sociedad.
Todo empezó hace aproximadamente unos 46 años, gracias a la original idea de doña Telma de Quijano, preocupada, más que nada, por recaudar fondos para las obras sociales que realizan en la asociación.
Después de tantos años de estar llevándose a cabo, el Festival sigue contando con el respaldo, no sólo de las niñas que han logrado comprender que no se trata de un acto inocuo, carente de sentido, porque aunque es una noche hermosa y de esplendor, no deja de ser una noche de una gran sensibilidad social, porque gracias a esos fondos, la asociación logra llevar a cabo todas sus obras, a favor de la juventud, la niñez y la vejez necesitada de nuestro país.
GUADALUPANAS CELEBRAN SUS 50 AÑOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Y es que la Asociación de Damas Guadalupanas celebra con regocijo sus cincuenta años de presencia comunitaria. Elizabeth de Clare, la actual presidenta, se refiere a 1999, como el año del jubileo para todas las socias, porque son 50 años ininterrumpidos, ayudando a la niñez desprotegida, organizando campamentos para niñas de pocos recursos (llevan a unas cien niñas a vacacionar por un mes) y asistiendo a los ancianitos del Hogar Bolívar. Por todas estas actividades luchan arduamente todas las Guadalupanas, tocando puertas, "molestando" amigos, pero la comunidad siempre ha respondido, sobre todo, los industriales y comerciantes, con la nobleza de corazón que distingue a los panameños cuando hay que cerrar fila para ayudar al más desvalido.
Las Damas Guadalupanas, visitan el Asilo Bolívar 52 semanas al año, todos los miércoles. Este programa de asistencia social se creó hace muchos años, por la década del setenta, a cargo de doña Teodolinda "Cholita" de Campagnani, expresidenta y una de los pilares de la asociación, y aún se mantiene. Las socias recuerdan con mucho cariño a doña Delia de Martinelli, ya fallecida, quien también trabajó muy duro en ese programa, el cual, desde hace cuatro años, desarrollan en conjunto con los graduandos de la Academia Interamericana, quienes hacen su trabajo social hombro a hombro con las Guadalupanas, con lo que han plasmado una dinámica distinta. Con su juventud y ellas con su experiencia, hacen una mancuerna perfecta para el bienestar de estos dulces viejitos, a quienes les llevan galletitas y mucha alegría.
Y es que la tarea de las Guadalupanas en todos estos años ha sido ardua, pero con mucho amor y mucha unión, como reza su lema.
La idea de constituir la asociación fue de doña Edith Montesuma de Matos Díaz, una dama de nacionalidad mexicana, casada con el Embajador de la República Dominicana en Panamá por los años 49. Unió su devoción hacia la Virgen de Guadalupe, con otras distinguidas damas, esposas de embajadores en esos años y en conjunto con el guía espiritual, Monseñor Jesús Serrano, llevan a feliz término la creación de esta asociación con fines benéficos. Hoy por hoy, después de cincuenta años de permanente presencia comunitaria, siguen laborando por esa niñez necesitada, por esos ancianos desvalidos y dando realce a la juventud.
Y es que uno de los fines del Festival de Debutantes, es precisamente exaltar a la juventud.
La Sra. Anita de Obarrio, pilar de las Guadalupanas, explicó que se trata de una asociación eminentemente católica, apostólica y romana, dedicada a propagar la devoción a la Virgen de Guadalupe, "que es la patrona de América", pero ante todo, se dedica a atender a los menos favorecidos. Actualmente han organizado un concurso pictórico y de redacción, a nivel nacional, con el fin de propagar la devoción de su patrona, la Virgen de Guadalupe.
La Sra. de Obarrio recalcó que con los fondos que se recaudan anualmente en cada Festival, las Damas Guadalupanas hacen realidad sus múltiples obras benéficas.
Y es que el Festival de Debutantes, se ha convertido en uno de los eventos sociales de mayor trascendencia en el país.
Hermosas chicas, desde los 17 años, la mayoría graduandas, ansían participar. Se trata de un gran evento, las mamás se van a Miami a comprar el vestido de aquella noche y salen a relucir las prendas de las abuelas, los aretes. "Es un espectáculo muy lindo".
Las jóvenes se presentan todas vestidas de blanco y los caballeros, elegantemente de negro. Las chicas también van acompañadas de unas niñas, llamadas "las hermanitas". En esa noche de ensueño, primero salen los caballeros, todos apuestos y de traje, después van desfilando una a una las debutantes, acompañadas de sus "hermanitas". Luego, presentan un lindo baile y después, viene lo más importante: escoger a la Reina, lo que se hace por suerte.
Dos niñitas con una hermosa canasta de rosas, ofrecen una a cada participante. Lo que sucede es que en el tallo de una de esas rosas hay un papelito que dice "Tú eres la reina de las debutantes". Una a una va abriendo su rosa y la ganadora finalmente recibe una gran cantidad de regalos, pero el que las Guadalupanas consideran el más importante, es una imagen de la Virgen de Guadalupe, porque como ya explicaron, la idea es propagar la devoción a la virgen.
La noche de gala se torna fascinante, el presidente del Club Unión baila con la Reina, así como el papá, el hermano, el tío, el padrino, su pareja y todos la buscan para bailar y hacerla pasar una noche muy linda, realmente inolvidable.
Doña Anita de Obarrio, quien fue directora del Festival de Debutantes durante nueve años, recuerda que la entrada al evento, originalmente costaba tan sólo un balboa y tenía como escenario el viejo Club Unión. Ahora que todo se ha sofisticado y que la vida ha encarecido, el tiquete de entrada tiene un costo de 25 balboas por persona. Cada Dama Guadalupana tiene la obligación de vender seis tiquetes y las debutantes otros diez, cada una.
Hay mucho entusiasmo con la selección de las mesas, donde se va a sentar la familia de cada debutante y asiste desde la abuela, hasta los padrinos y madrinas, amiguitas y todos sus seres queridos, quienes se preparan para premiar a su debutante, con estruendosos aplausos.
Y es que el Festival se ha convertido en un símbolo aquí en Panamá, todos lo esperan y todas las chicas quieren debutar.
Lo importante es que la tradición no decaiga y que todos coadyuven a que el principal fin, se haga realidad. La fiesta es linda, pero así mismo, los fondos que se recauden, resultan indispensables, para que momentos de felicidad, también sean vividos por los menos favorecidos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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