Un problema de beber usualmente comienza cuando se bebe "de vez en cuando". Las personas con frecuencia comienzan a beber cuando se sienten estresadas o porque sus amigos beben.
Beber puede hacerte pensar que vas a olvidar todos los problemas o puede hacer que sientas que los demás gustan más de ti. Pero después de la fiesta o al día siguiente sigues siendo la misma persona con los mismos problemas.
Puede ser que tengas un problema nuevo: necesitar un trago.
Hazte las siguientes preguntas. Si la respuesta es afirmativa a cualquiera de ellas, puede que tengas un problema con el alcohol
¿Algunas veces tomas más de lo que querías?
¿Has tratado de disminuir la cantidad que bebes y has fallado?
¿Alguna vez tienes resaca o "goma"?
¿Han aumentado tus problemas en el colegio, el trabajo o relaciones?
¿Sigues bebiendo a pesar de que sabes que esto te está ocasionando problemas?
¿Bebes cuando estás estresado?
¿Bebes solo?
¿Puedes beber más de lo que antes podías hacerlo?
¿Alguna vez sientes remordimiento por beber?
¿Te sientes incómodo cuando no te has tomado un trago?
¿Alguna vez pierdes el conocimiento después de haber estado bebiendo?
¿Te arrepientes de las cosas que dices o haces cuando has bebido?
El primer paso es admitir que tienes un problema y buscar ayuda. Habla con un médico, el orientados del colegio (de ser el caso).
Hablar con la familia, un asesor religioso o buscar organizaciones de apoyo en el directorio puede ayudar.
Además de las consecuencias inmediata de una "borrachera", las del día siguiente y las dolencias futuras, la American Academy of Physician anota unos cuantos factores que bien merecen ser tomados en cuenta.
Puede hacerte aumentar de peso.
Hace sentir enfermo y mareado.
Causa mal aliento en quien lo ingiere.
Las convulsiones y los vómitos (y su obvia consecuencia si todos ven).
Entorpece y hace que no se entienda lo que dices.
La piel se brota.
Te hace sentir fuera de control.
La cerveza por lo general contiene de 3% a 5% de alcohol. El vino entre 9% y 16%. El licor fuerte tiene niveles más altos: hasta 50%, según la American Academy of Physiciana.
Un adulto está "bajo la influencia" o intoxicado cuando su nivel de alcohol en sangre es de 0.08%. Para los menores de 21 años el nivel es de 0.02% o menos.
Para un hombre que pesa 160 basta 1 ó 2 cervezas de 12 onzas en una hora para considerarse "intoxicado"; para una mujer de 120 libras equivale a menos de 1 cerveza por hora.