El miedo es ese puntito negro que sucumbe nuestro interior, pero que muchas veces no sabemos definirlo, o lo peor de todo, no tenemos el valor de reconocer ese trauma que no permite que nos enfrentemos a la vida de una manera segura y complaciente.
Tal vez muchas personas han estado ignorando el origen de aquel desinterés en alguna de las dos partes que componen una relación amorosa, o tal vez el comportamiento controlador del esposo, el novio o los padres; el jefe egoísta y despreocupado por la superación profesional de sus empleados o aquel individuo que no lucha por alcanzar un nivel de vida personal o profesional exitoso.
Todas estas actitudes negativas nacen ante el miedo, ese recurso que nos protege, pero al mismo tiempo evita que podamos alcanzar nuestra plenitud como seres humanos. El miedo alcanza grandes latitudes que hace difícil enfrentar una situación ante una pérdida, física o material, toma de decisiones propias e incluso a evitar que otras personas sean todo lo que pueden ser.
Para la psicóloga Jackeline Herrera, quien será facilitadora en el seminario titulado "Cuando el amor se encuentra con el miedo" dictado por la Fundación Piero Rafael Martínez, existen dos tipos de miedo. En primer lugar aquel miedo sano y normal que nos impulsa a preservar nuestras vidas y evitar situaciones peligrosas y aquel que podemos llamar irracional o negativo, que prácticamente paraliza a una persona y evita que pueda tomar nueva alternativas para mejorar o cambiar lo anormal que está sucediendo en su vida, específicamente si ese algo está provocando dolor emocional.
Los casos son reales. Aquellos individuos que temen entablar una relación formal y simplemente mantienen relaciones superficiales; aquel que le teme al éxito e incluso el hombre que maltrata a su pareja por miedo a perderla, son actitudes arraigadas al miedo, que muchas veces desprenden efectos de agresividad, despreocupación, irresponsabilidad, conflictos y falta de comunicación.
Herrera advierte que dentro de toda esta situación negativa es preciso darle la oportunidad a la persona de trabajar sus miedos, de reconocerlos e integrarlos dentro de su vida, dándole un nuevo significado y al final de esto, no actuar en base a lo que el miedo te impone, sino superarlo y transformarlo en fe, esperanza, creatividad, compromiso y valor.
El seminario organizado por la Fundación Piero Rafael Martínez, se desarrollará el 30 de septiembre en el Salón La Fontana del Hotel Continental, de 5:00 a 7:00 p.m. y destinará sus fondos a los programas de atención y reeducación comunitaria implantados por la fundación.
Cuando el amor se encuentra con el miedo
Aquel sentimiento, capacidad y libertad de dar lo mejor de nuestras vidas, llamado amor, muchas veces se ve afectado por ese recurso de protección interna denominado miedo.