De interés
- En el centro comercial El Dorado se requiere de un permiso previo para hacer grabaciones, así sea en los estacionamientos.
- En la Cinta Costera es el único sitio de la ciudad que no se permite la filmación de cámaras indiscretas en los predios.
- En los ‘malls’, por ser lugares cerrados, se requiere de licencia para poder hacer filmaciones de este tipo.
- En las discotecas muy poco se realizan estas actividades, para evitar problema ante el estado etílico de muchas personas.
El mundo del entretenimiento tiene como prioridad desestresar a los espectadores, desconectándolos de las angustias del diario vivir. Para nadie es un secreto que los productores de diferentes programas humorísticos se valen de cualquier método, con el propósito de causar gracia a los televidentes. Un ejemplo claro son las cámaras indiscretas en lugares públicos, que muchas veces involucran hasta a las autoridades.
El hecho curioso es que los seguidores de este tipo de segmentos no le dan importancia a quiénes involucre, la prueba radica en la cantidad de visitas que tiene en las redes sociales, tras ser transmitidas en televisión. Pero ¿existe una ley que penalice a productores por mofarse de una autoridad?
Sin salirnos del contexto nacional, podemos observar que las producciones de bromas humorísticas en ocasiones llevan contenido inadecuado con consecuencias amargas.
Jerson Ricord, del programa Infraganti, dijo que en ocasiones durante las grabaciones se le han acercado uniformados, pero una vez se les muestra el carné del medio al que representan, no ponen objeción y continúan con las filmaciones que en ocasiones les toman horas.
La producción del programa tiene un seguro que cubre al personal y a las víctimas en caso de que ocurra una situación lamentable, “cosa que nunca ha pasado, gracias a Dios”.
Jerson recordó un sketch realizado a un asiático. Este los demandó por haberlo sacado en las pantallas, pero ellos ganaron el caso porque el demandante sonrió ante las cámaras, por lo que se dedujo que no estaba en desacuerdo con la situación ocurrida.
Cuando las grabaciones son en locales comerciales, se habla con los propietarios del lugar y se hacen intercambios publicitarios pero, si las filmaciones se efectúan en lugares públicos, no hay necesidad de tramitar autorización.
El subcomisionado de la Policía Nacional, Porfirio Justavino, declaró que en Panamá estos programas no necesitan permisos especiales para grabar, pero si contemplan utilizar a un policía como personaje de la broma, el vestuario no puede parecerse al de la Policía, para evitar malentendidos.