Variedades

Cuando él no trabaja


En la actualidad se vive bajo unos afanes terribles. La economía en los hogares escasea y el costo de la vida aumenta. Estas situaciones deprimen y hasta enloquecen.
Debido a esta situación hay matrimonios donde el marido y/o la mujer no cumple con sus deberes en todos los sentidos de la palabra.
Asimismo, se ha comprobado que las parejas tienden a distanciarse por su incapacidad de negociar con éxito cosas que suelen ser ridículamente insignificantes. Pero, ¿qué sucede cuando el marido deja de trabajar? Ya sea por voluntad propia o por causas ajenas a su voluntad.
Este es el caso de Katia y Lorenzo. Lorenzo laboró por 10 años en una empresa dedicada al suministro de energía eléctrica. Debido a la privatización de la misma, él queda sin trabajo. A sus 52 años le ha sido difícil conseguir un empleo estable. Por tanto, se ha dedicado -a medias- a las labores caseras. Muchas veces, se siente desanimado porque no puede ofrecerle a sus tres hijos lo que el como padre quisiera.
Katia no gana lo suficiente pero resuelve de manera responsable los gastos más importantes de la casa. Sabe de antemano que su cónyuge ha intentado conseguir empleo, pero le reprocha los pequeños detalles y por cualquier razón entra en discusión con Lorenzo. Esta actitud afecta a la familia y la relación espiritual de ambos.
Cuando la mujer se enamora sueña con el hombre ideal. Por eso es fácil que se sienta molesta, descontenta, o defraudada ante pequeños defectos de su marido que hacen derrumbarse a sus ojos el mito de hombre ideal que se habían formado.
Definitivamente, que el caso de Katia y Lorenzo es preocupante. Es una realidad en miles de parejas. El desempleo es el arma punzante en esta situación. Pero, analicemos con cuidado este escenario. Veamos:
Las personas somos impredecibles. Todos los días se descubren cosas nuevas en el cónyuge. Por tanto, habrá que lidiar con estas cosas, para que no se afecten las relaciones de pareja al punto de llegar a una separación o al ataque de sentimientos negativos surgidos por desavenencias destructivas que tienden a ser sumamente intensos, potentes y abrumantes, muchas veces, sin necesidad alguna.
Generalmente, en el noviazgo se tienen manifestaciones de amor, incluso excesivas. Después de casados -precisamente cuando estas manifestaciones son más necesarias para reforzar la unión y el amor matrimonial- el comportamiento entre ambos se hace frío, seco y hasta desagradable.
Cuando uno de los dos rehúsa conversar y se pone tenso ante la sola idea de discutir algo con su pareja y en lugar de empezar a allanar el camino para explorar soluciones, lo que hacen es levantar el cerco, una muralla, y se corta la comunicación. Los hombres suelen levantar más murallas que las mujeres, porque ellos sienten más el estrés ante cualquier perturbación emocional; sobre todo, cuando la economía del hogar se ve amenazada, debido al concepto errado que se tiene al considerar al hombre el "proveedor" de la familia.
En el matrimonio debe haber un balance en todo para que así las cosas marchen bien y se logre un hogar sano. Por ejemplo:
El amor conyugal está hecho de mil detallitos aparentemente sin importancia. Es mucho lo que puede contribuir a la felicidad de un hogar la ternura de un hombre para con su mujer y los detalles de consideración y delicadeza que se tengan los dos.
Es necesario la mutua admiración y esto no es posible si no se escuchan con atención. Hay que saber escuchar y hablar sin darse órdenes. Sólo consejos y con mucha delicadeza: "si te parece..."; "si tú crees que..."; "si puedes...".
En los momentos difíciles, se harán los sacrificios que se relacionen en bien de la economía doméstica.
Hay que comprender y pasar por alto los errores y faltas de cada uno. Es natural que ciertas cosas causen desazón y no sería humano si así no fuera. Pero en modo alguno no se debe hervir de cólera a causa de ellos.
Se supone que una pareja de casados se ha ligado para toda la vida. Su misión no será escoger a quien agradar, sino agradar a quien se ha escogido.


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154603
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América