Es la hora de comer y su niño se niega a llevarse a la boca lo que hay disponible. ¿Puede él decidir qué come y qué no?
Son las ocho de la noche y los niños no quieren irse a la cama. Pero, usted y ellos tienen que madrugar al día siguiente. Le piden permiso para quedarse más tarde, usted no cede, recurren a papá y éste, como quiere seguir viendo su serie favorita sin interrupciones, accede.
Si pueden o no tomar decisiones ellos es, valga la redundancia, decisión suya y de su pareja.
Ser impositivos no siempre funciona, es importante favorecer la toma de decisiones.
Los niños que desde temprana edad participan en la toma de decisiones crecen seguros de sí mismos, con sentido de pertenencia, porque se les permite opinar y sentirse parte de un grupo (llámesele familia, parvulario, escuela, comunidad).
Asimismo, aprenden a sopesar ventajas y desventajas de hacer o dejar de hacer algo.