Ni la sobreprotección (tenerlo como en una burbuja de plástico al margen del acontecer) ni la sobreexposición (bombardearlo con información que no entiende y que le crea ansiedad y confusión) es recomendable cuando se trata de la crianza infantil y el manejo de la información que es pertinente que conozca o desconozca, es el punto de vista de la Magister Liseyca Villamil.
"Siento que tenemos que estar receptivos al hecho de que el ambiente social no es igual que antes. La información está accesible ahora de una manera más rápida. También, los niños tienen acceso a más información que antes. Si la información llega, pero no llega de una manera entendible, dependiendo de la capacidad (nivel intelectual y cognitivo de los niños), puede resultarles nociva. No necesariamente el hecho de que lo vean y lo repitan quiere decir que ellos lo están entendiendo. Pueden confundirse con alguna información que no está bien captada", explicó la psicoterapeuta.
La especialista dijo que suceden cosas que en muchos casos los/las niños/as no tienen claro como posibles que pasen. Dependiendo de la edad, la línea entre fantasía y realidad en muchos casos todavía no está definida y cierta información les causa perplejidad, daño, ansiedad, les atemoriza, les angustia...
"Todas las personas que trabajamos con niños, independientemente de que sean nuestros o no, tenemos que tener una clara idea de cómo poder transmitir la información de acuerdo a la edad mental y cronológica del niño. Tenemos que poder discernir qué información compartir y cuál no compartir con el niño", opina la psicoterapeuta.
Recalcó que "en esta época de violencia, ese es un reto para los adultos y allí se va a saber quién ha obtenido la habilidad de manejar sus miedos de una manera más adulta. Porque, si usted como adulto no sabe manejar sus miedos y ansiedades, eso, inseguridad, es lo que le va a transmitir, esa inestabilidad que le puede afectar al niño/a que está en período de crecimiento integral, lo que incluye su aspecto emocional".