Variedades

Cuando la esperanza depende de una sonrisa


Pintados hasta los cabellos, en un ambiente de euforia y algarabía, 20 niños aproximadamente, del segundo año del Colegio La Salle revolucionaron la Asociación de Amigos de los Niños con Leucemia y Cáncer, cuando se dispusieron a confeccionar artísticos “graffitis” que adornarán las instalaciones del evento juvenil más esperado, Jamboree Juventud, Arte y Paz 2003.
Desde tempranas horas de la mañana, los chicos empezaron sus labores, entre risas, juegos y relajos, y con el pasar del tiempo sus obras se iban perfeccionando cada vez más, sin dejar de pintar a su compañero de al lado.
Para algunos, los acrílicos, las brochas y pinceles produjeron un poco de alérgia, pero esto no provocó el desmayo del espíritu juvenil que emanaba de todos aquellos chicos que allí se encontraban.
Gil Ledezma, hija de la directora de la Fundación de Amigos de los Niños con Leucemia y Cáncer, Leslie Ducrew, quien fue la encargada de reunir a todos sus compañeros de colegio, que además acompañan a la Fundación en todas las labores sociales que realiza, dijo sentirse muy contenta con la compañía que le brindan sus compañeros.
"A pesar de que todos los chicos de otras escuelas están de vacaciones, a nosotros no nos importa el estar contribuyendo a una noble causa, para beneficio de muchos niños enfermos”, señaló la chica.

La instalaciones de la Fundación de Amigos de Niños con Leucemia y Cáncer no es una oficina rígida, en la que se trabaja postrado en un escritorio solamente. En realidad es una casa que funciona como albergue para niños con problemas de leucemia y cáncer.
Es un ambiente bastante acogedor; los niños saltan de aquí para allá, ríen, cantan, te abrazan y besan, y sobre todo, nunca falta su presencia. No sabes si reír o llorar.
La Fundación está encaminada a ayudar a tantos niños panameños, que en un día normal, las donaciones no paran de llegar, haciendo que la alegría y la luz de esperanza se expanda cada día más.
Tal es el caso de Leidy Laura, una niña de cinco años de edad con un diagnóstico de tumor cerebral que lucha contra su agobiante enfermedad, para sobrevivir.
Oriunda de la provincia de Colón y de jóvenes padres colombianos, Leidy es paciente de Radioterapia (la única opción para su tratamiento) del Hospital del Niño y hasta el momento, sólo se puede esperar para ver su evolución.
Según nos comentó Leslie Ducrew, directora de la Fundación, hace un mes Leidy llegó a la Fundación y en tan corto tiempo ha llenado de amor a todos.
“Nosotros estamos acompañándola en estos momentos, que si bien son duros para ella, ella misma nos los está aliviando a nosotros, porque siempre es muy dulce y nos llena de besos y abrazos”, finalizó.
En cuanto a los factores ambientales, y desde un punto de vista práctico, la familia puede tomar la iniciativa , para evitar o neutralizar conductas de riesgo en los adolescentes.
Ante esta situación, la doctora explica que las investigaciones indican que el trastorno es un desorden del cerebro que tiende a repetirse en las familias, aunque esto no significa que el niño necesariamente ha de manifestar los síntomas.
Finalmente agregó que algunas obsesiones desaparecen con la madurez, otras solamente con tratamiento, dependiendo del caso.


fecha edicion
old id
126002
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América